viernes, 12 de abril de 2013

SOS Spanien


Podemos optar por reír, al ver gags como éste del programa Polònia de la TV3 (uno de los pocos programas de televisión que, en mi opinión, merece la pena ver). Pero la situación es más bien para llorar. 
Un amigo doctorando aquí en Montréal que organiza sesiones de cine documental, me invitó a un evento titulado: "The Spanish Crisis. How we did get there". Y pasaban un documental de la BBC titulado The Great Spanish Crash, que hablaba de lo que los que vivimos en España ya sabemos, pero lo que desde fuera no se entiende: cómo y por qué España ha pasado a ser Expaña. Yo bromeo diciendo que vengo de un ex-país, o de un país en vías de subdesarrollo. Pero no bromeo cuando digo que lo único que se salva ahora mismo de Expaña es el clima (que no es mérito de nadie) y la gente, que pese a todo sigue luchando y sonriendo. 
Desde Canadá, nos perciben como un país lindo, de belllos paisajes, con playas increíbles con gente simpática y alegre... Incluso los que lo han visitado recientemente me preguntan: ¿dónde está la crisis? Si las calles llenas, los bares están llenos, las terrazas están llenas... Sí, la gente sigue saliendo a tomar una cerveza, y eso da ambiente. Lo que no se sabe es que las conversaciones mientras se disfruta de esa cerveza han cambiado bastante en los últimos años, y ahora giran en torno a un despido (¡¡¡quién en España no conoce a alguien al que hayan despedido!!!), ante la desesperación de no encontrar un trabajo, ante el hecho de trabajar para una empresa que lleva x meses sin pagarte el salario, ante un desahucio... por no hablar de los recortes (sanidad y educación a la cabeza), de las restricciones de derechos (como la tarjeta sanitaria para los inmigrantes), de la violencia policial, de la corrupción...

En fin, recomiendo ver el documental, muy triste, pero muy cierto:


http://www.dailymotion.com/video/xwqhgp_this-world-bbc-2012-the-great-spanish-crash-vos_news#.UWbv6RlD-7Q

Y repito mi poema: ¡Auxilio, exilio!  

Por acabar con algo más positivo, sólo espero, en un futuro cercano, poder hablar en pasado de esta crisis, puesto que: 

"C'est un plaisir d'évoquer les ennuis passés (...) Et cela dû à l'espace qui nous sépare d'eux car, si nos pouvons en parler, c'est que nous leur avons survécu". 
Gilles Tordjman.
"Es un placer evocar las preocupaciones pasadas (...) Y ello debido al espacio que nos separa de ellas, puesto que, si podemos contarlas, significa que hemos sobrevivido".
 

martes, 2 de abril de 2013

El Sr. Melancolía y la Sra. Nostalgia


El Señor Melancolía y la Señora Nostalgia


El Sr. Melancolía
pasea por playas desiertas,
muere en cementerios ignotos,
renace en villas con olor a infancia
y busca belleza en aulas vacías.
Acuna nanas en sus labios,
músicas tristes
sobre la vida y la locura
Y sin embargo, vive de sueños
y sueña que vive
 en otro sitio.
Lejos, siempre lejos
Lejos, más allá.

La Sra. Nostalgia vive
en una despedida eterna
en un viaje sin principio
hacia una búsqueda sin fin.
Se desespera buscando raíces.
Siempre mira hacia atrás.

 A la Sra. Nostalgia no le duele el no regreso
sino que le pesa el miedo
al deseo
de no regresar.
Dicen también que el vértigo
es el miedo
al deseo
de caer.
La Sra. Nostalgia no tiene Ítaca
y piensa que el baile es su patria
y que su tierra es el mar.

Cuando la Sra. Nostalgia volvió la cabeza
y vio al Sr. Melancolía,
sus miradas perdidas tropezaron
y en esa feliz colisión, dialogaron desde el destierro.
Se presentaron como la Sra. Fiesta y como el Sr. Bohemio.
No era mentira.
Fueron pues, a los bares,
y entre copas, hablaron de libros.

Cuando el narrador melancólico desató su potencial,
la poeta nostálgica tuvo que bailar un blues hasta el alba.
Recitaron de la mano, saetas a una ciudad sonámbula.
Entraron con miedo, en una cama dormida.
Se amaron como si se derramaran.

La Sra. Nostalgia es melancólica
El Sr. Melancolía es nostálgico
Ambos se contienen, sin encontrarse.





jueves, 28 de marzo de 2013

Despedida


Tres canciones valen más que mil palabras


All is full of love, Björk

jueves, 21 de marzo de 2013

EXPAÑA



       EXPAÑA 
      (O ¡auxilio! ¡exilio! )



Mi país se hundirá en cataratas de dinero extranjero.
Tiene un presente negro
como el carbón de las minas.
Tiene tabúes heredados del pasado
¿Tiene un futuro?
¡Auxilio! ¡Al rescate!
Mi país es un 50% de población activa inactiva
de parados desesperados e inquietos,
una meseta de curriculum vitae,
de cartas sin  motivación,
de cartas de desesperación
para empleos desesperanzadores.
Energía desperdiciada.
Sol, ¡sal y levántanos!
Sol, eres mi único orgullo.
No permitas que apaguen las playas
con sombras de rascacielos.
Sol, ¡el cielo se plaga de CO2!
¡Auxilio! Hay provincias-invernadero
cultivadas por trabajadores que, sin existir, trabajan
más allá de las fronteras
de un color.
¿Ilegal?
Sólo al enfermar.
Tanto cotizas, tanto vales.
¿Vales?
¡Exilio!
Destrucción del medio,
destrucción de los medios,
destrucción en el país de la construcción.
Demolición de barrios que respiran
mirando al mar…
El mar… ¡Exilio!

Mi país cabe dentro de una televisión:
tortura programada.
Opio, opio, opio.
Masas beben y cantan:
bienvenidos al país de las verbenas.
Plazas llenas.
Masacres por tradición.
¡Olé!
Mi país teme educar a la ciudadanía.
¡Auxilio!
Mi país no tiene políticos.
Plazas llenas de protestas.
¿Dónde está el rey?
Plazas llenas de protestas.
¡Auxilio! ¡Policías!

Yo soy expañol, expañol, expañol
¡Auxilio!
¡Exilio!


Publicado en la revista Estudios

lunes, 11 de marzo de 2013

Si la pasión es la patria


"En el país de las pasiones, 
mi única patria es el baile". 



A Marta, por el video, y por todo.

domingo, 10 de marzo de 2013

Jamón, jamón

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Una pata de cerdo, una pierna de persona...
Hace poco, al ver un jamón, le di la vuelta, y no sé por qué pensé en Orwell y en Rebelión en la granja. En el libro, los cerdos acaban adoptando comportamientos humanos y jugando al póquer. Tal vez luego también les apeteciese comer fiambre, que en este caso podría ser un muslo de persona cortado a finas lonchas. 
Y sí, esa es la idea, pero dibujar no es lo mío... ;-)



viernes, 1 de marzo de 2013

Maladie, mal-à-dire



Maladie, mal-à-dire

Las palabras hablan. Son el objeto y vehículo de nuestras conversaciones, pero a veces se convierten en sujeto de las mismas cuando, de pronto, nos hablan, y nos dicen cosas sobre su origen y su razón de ser.
Maladie, en francés, significa enfermedad, y curiosamente vendría a significar mal-à-dire, un “mal por decir” (en esto no caí en la cuenta yo sola, me lo dijo Amélie Nothomb en alguno de sus libros). Este “descubrimiento” supuso para mí la confirmación de algo en lo siempre he creído: la psicosomatización de las enfermedades. En efecto, las enfermedades son males que no se dicen: cuando a la mente le duele algo, te lo dice en forma de enfermedad. A veces es inconsciente, y no nos damos cuenta hasta que el cuerpo no se manifiesta, pidiendo a gritos una solución para ese conflicto emocional. Por lo tanto, hay que ser sincero y hablar, no guardarse nada que nos duela. Que no se nos quede nada por decir. 
Cuanto más sinceros y transparentes... más sanos.

Ahora, la misma idea, pero en verso:

 

EL MÉDICO QUE TENÍA UN LOCUTORIO DE SALUD


El médico que sólo curaba con palabras
ha llegado a la ciudad para montar su clínica.
Ha elegido un eslogan curativo para el rótulo:
LOCUTORIO DE SALUD.

 
El licenciado en Medicina que piensa
que las enfermedades vienen ocasionadas
por todo lo que no decimos
cree firmemente que hablando, se cura la gente.
No tiene pacientes.
Tiene paciencia.

Sus allegados y seres queridos se desviven
buscando la forma de decirle que está loco.
Uno a uno, empiezan a enfermar.

Con el fin de sanarlos,
el médico se esfuerza por que le cuenten
aquello que tanto les preocupa.

No hablan por miedo a herir sus sentimientos.

Cuánto más les tira de la lengua,
menos dicen,
más enferman.