lunes, 30 de julio de 2012

Lola y sus años


LOLA
Y SUS AÑOS


Dime cuál fue el origen del problema
Dime cuál.
Manos de topo.
Dedicada a mi iaia Lola.


El origen estaba en las palabras:
se perdían en alguna zona de tu cerebro
y no llegaban a tus labios.
Los conceptos se confunden, agónicos
y perecen aislados
sin vehículo que los trasporte a la materia.
Se me van las manos tratando de devolverte el tacto.
Bailo por tus piernas y me miras
como un ciego mira a las cosas.
Las horas pasan
y 2 +2 son 5.
El frío y el calor son invenciones.
Las estaciones
no cambian si uno no quiere.
Dime dónde está el origen del dolor.

Ojalá pudiera resucitarte las pupilas,
retornarte los dientes,
reponerte el vello en el cuerpo,
plancharte las arrugas y las blusas,
y salir a pasear
por estas calles
que no se llaman como se llamaban.
No se cantan ya canciones por los caminos,
no hay serenos,
ni gritos inalámbricos,
ni piedras que golpeen las ventanas.
Pasaremos a buscar al abuelo a su portal
para que lleguéis cogidos del brazo hasta la plaza.
Dime cuál fue el origen del problema.
Dime cuándo empezaron a dolerte los alimentos,
a atormentarte las piernas
a oprimirte las venas.
La solución vaga
en tu cuerpo perezoso,
y aún con fuerzas para forzar
una sonrisa.
He olvidado tus muecas
ahora que se te ha caído la voz.
Como si por tú no oír
tampoco quisieras ser oída:
como si ya lo hubieses dicho todo.
Dime cuál fue el origen del problema.
Dime cuál.

Te regalo ahora un poema,
que confunda las letras,
que hable de antojos y otras banalidades.
Pompas de jabón limpian tus pequeñas manos.

Me hacen cosquillas tus susurros
y perdono cada mentira inconsciente, de ojos fijos,
sin parpadeos que delaten la ausencia de sentido en las palabras,
tus aporías inocentes,
tus inofensivos absurdos.

¡Cuánta incoherencia en tu cabeza!
¡Cuánta inconsistencia en tus músculos!
¡Cuánta bondad en tus poros!

Dientes postizos con sonrisa franca.
Más allá de lo tangible está la idea.
La verdad incondicional
es nuestra fe,
ciega, sorda, muda.
Aún nos queda, palpar los significados,
recobrar el gusto por la vida,
el gusto por el contacto.
Con tacto, acaricio tu piel
y ruego
sabores dulces,
postres eternos
que den placer
a esa boca gastada,
a esos ojos que ríen dormidos.
En tu somnolencia plácida se esconden años de recuerdos,
guardados como un tesoro
sin precio,
como un rehén
sin rescate.  
No habrá mejor herencia que tu nombre.

Sólo para ti,
un último baile,
un último tema,
una canción de cuna.

viernes, 27 de julio de 2012

Les États-Unis, un pays dont les habitants n'ont pas de nom


¡La encontré! ¡Qué gran escena en la película de Jean-Luc Godard! A partir del minuto 1.08 demuestra que los habitantes de los Estados Unidos, no tienen nombre.

"Je note simplement que c'est un pays dont les habitants n'ont pas de nom. Américain, ça ne veut rien dire : les Mexicains ou les Brésiliens sont aussi des Américains. Et le Brésil, aussi, ce sont des Etats unis ; le Canada également. Donc, qu'est-ce que ça dit sur eux, sur leur histoire ? Et mon hypothèse, c'est qu'il n'est effectivement pas étonnant qu'un pays dont les habitants n'ont pas de nom ait besoin des histoires des autres. Comme nous, ils cherchent l'origine, mais vu qu'ils n'ont pas une longue histoire, ils doivent la chercher chez les autres : au Vietnam, à Sarajevo... "

Bon appétit.

viernes, 29 de junio de 2012

"Ebullición", o "La fiesta del agua".



Este video no merece ningún comentario.
Lo que sí que merece, es una genial y peculiar lista de reproducción para escuchar justo después: 

HIDROGENESSE  (o la génesis del agua)



jueves, 28 de junio de 2012

¡Me hago doctor(a)!


Bien, como parece que a veces me leen, este post va dedicado a mis amigos del IDH :-)

domingo, 24 de junio de 2012

SWING L'ÉTÉ MONTRÉAL!



ME ENCANTA MONTRÉAL!!!!!
Y si el baile es una droga, doy positivo:-)

PS: El segundo vídeo, he estado a punto de editarlo y meter una cortinilla en el momento en el que me como a la del vestido blanco, jeje, pero así quedaba más divertido y más fiel a la realidad:-)

sábado, 16 de junio de 2012

Mi ropa bailando en la secadora

 

Lo único que me gusta de ir a la lavandería, es la secadora. Me gusta ver mi ropa revoloteando en su interior, colisionando brusca pero silenciosamente contra las paredes. Las prendas entre sí, se entrelazan y bailan con una cadencia irregular. No hay leyes en el secado: la ropa se seca a golpes, provocados por ese movimiento centrífugo. Y sin embargo, hay armonía y danza en el proceso...
La mujer que regenta la lavandería, ha abierto los ojos como platos cuando me ha visto sacar la cámara. Le he dicho que para mí esto era una forma de arte contemporáneo. Me ha sonreído. Yo me pregunto si "quien sonríe, otorga". 

martes, 5 de junio de 2012

Leonard Cohen, Beautiful Losers.

Pues parece que Leonard Cohen es vegetariano...
“Comment vivre en étant le réceptacle de la boucherie d’hier? Est-ce la viande qui me punit? Existe-t-il des troupeaux qui m’aient en piètre estime? Meurtre dans la cuisine! Nous soignons des créatures pour les manger! Dieu aime-t-il le monde? Quelle monstrueuse façon de se nourrir! Nous tous, tribus animales en guerre éternelle! Qu’avons-nous gagné? Les humains, spécialistes nazis de la diététique! La mort au centre de l’alimentation! Qui demandera pardon aux vaches? Ce n’est pas notre faute, nous n’avions pas imaginé tout cela. Ces rognons sont des reins. Ce n’est pas du poulet, mais un poulet. (…)”. Leonard Cohen, Les perdants magnifiques, 1966.

 
“¿Cómo vivir siendo el receptáculo de la carnicería de ayer? ¿Es la carne la que me castiga? ¿Acaso son los rebaños que me tienen pobre estima? Asesinato en la cocina. ¡Cuidamos a criaturas para comérnoslas! ¿Ama Dios el mundo? ¡Qué monstruosa manera de alimentarse! Todos nosotros, tribus animales en guerra eterna! ¿Qué hemos ganado? Los humanos, especialistas nazis de la dietética. La muerte en el centro de la alimentación! ¿Quién pedirá perdón a las vacas? No es nuestra culpa, nosotros no habíamos imaginado todo esto. Esos riñones, son riñones. Eso no es “pollo”, sino UN pollo. (…)”.
Leonard Cohen, Les perdants magnifiques, 1966 (Traducción propia).